Geopolítica como autopsia
Tome usted estos cadáveres. Fíjese bien en ellos, por favor. Observe los detalles: la metralla, los orificios de balas, las marcas de las torturas, las quemaduras y las mutilaciones. Compárelos con esas fotos que traen sus familiares, fotos de cuando estaban vivos, tan vivos que hubieran almorzado hoy con aquellos que lloran si no los hubieran matado esta misma mañana. Véalos sonreír a la cámara y luego vuelva a mirar sus feos rostros asesinados.
Cuando haya fijado en su memoria todos los detalles de estos cadáveres, comience a hablarme de petróleo, religiones, descolonización, equilibrios de poder, ideologías, moderación y exaltación. No se deje llevar por las emociones (esos muertos no son suyos): empapele estos cuerpos con las primeras páginas de la prensa internacional, explíquelos desde el punto de vista de los más sesudos analistas, determine culpabilidades, corrija, precise y quédese satisfecho cuando tenga formada su opinión.
Haya paz. No solo entre los que usan armas.
Haya paz también en nuestras mentes.

1 Comentarios:
Om mani peme hung.
Amén.
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